Seguidores

miércoles, 19 de octubre de 2011

Rap precioso.

Buenos días princesa, he soñado toda la noche contigo... Íbamos al cine y tu llevabas ese vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti y ahora... Buenos días, buenas tardes, buenas noches quiero darte, contarte como me ha ido en el trabajo y aburrirte, cenar viendo una peli sin rencores por besarte y hacerte luego el amor tantas veces como aguante. Firmarnos de alegría sin papeles de por medio, discutir seguidamente y encontrar siempre remedio. Mirarnos a los ojos cada uno es un extremo, el mar y el cielo convirtiendo el mundo en nuestro. Despellejar toda tu ropa ¿mi objetivo? tu desnudo, bromear mordiéndote la mejilla del culo. Observarte a mi lado y examinar todas tus curvas, seguidamente el saboreo de toda tu carne cruda. Sin dudar mis sentimientos, querernos hasta ancianos. Saciarnos los placeres despacito y con amor, con esfuerzo incomparable sin parar y sin cansarnos las sabanas son olas movidas por Poseidón. Llevarte al cine los domingos, recorrer España en moto, tener que levantarme pronto y reparar los cuatro rotos. Un beso nuestro es un regalo entre nosotros y privado, me encanta decirte esta frase y es que estoy enamorado. Cada día te echo en falta entre las sabanas y amohadas, le das razón a mi vida y sin ti ya no encuentro nada. He llorado por nosotros aunque tu no me hayas visto, tantas lágirmas perdidas entre el polvo de mi piso. LO QUE DIOS QUISO, QUE NO LO SEPARE EL HOMBRE. Quiero volver a discutir. Tener un hijo y igual el hombre. Quiero que seas feliz y que lo seas junto a mi, pedirte un día matrimono y sin dudar dirás que sí. Eres mi músa, mi cuestión, mi razón ¿y que soy yo? Comparable con mi vida, no se vivir sin corazón, la razón de esta canción ni la encuentro, ni la busco. Sin intención de reconquista, veinte mares los que surco como meses a tu lado, más pecados que interfieren. Siento haber sido un humano al que las situaciones hieren. Me desvivo por tu aliento en la nuca o bien en mi boca, despellejando tantas rosas y dejar la flora rota. La fauna hambrienta, el hambre tienta, inspirarme cuando la mente esté sedienta, pero los días alientan y contentar al esclavo que no escarmienta y sigue queriendo un buen bocado. Te echo de menos princesa... 



No hay comentarios:

Publicar un comentario